Tres mujeres



Sylvia Plath: Tres mujeres. Ed. Nórdica, Madrid, 2013; traduce: María Ramos; ilustra: Anuska Allepuz
Mientras leía tres mujeres por segunda vez, me rondaba por la cabeza el tópico de que hay una literatura para mujeres y otra para hombres, creencia que, de tener fundamento, alcanzaría su polarización casi definitiva en poesía, género que trabaja más directamente con los sentimientos.

Mientras la luz



Lola Mascarell: Mientras la luz. Ed. Pre-Textos, Valencia, 2013
Hay que aprender continuamente de los maestros: Luis García Montero sentenció hace tiempo que en poesía no existe el genio salvaje, que escribe sin haber tenido contacto ni influencia con otros escritores. Hay que leer mucho, hay que reflexionar mucho y hay que rasgar muchos versos para que alguna vez, no siempre, algún poema cuaje y consiga que gente que no te conoce disfrute leyéndolo.

La durmiente



Susana Benet: La Durmiente. Ed. Pre-Textos, Valencia, 2013

Susana Benet (Valencia, 1950) es autora de algunas de las colecciones de haikus más logradas de la última década. Faro del bosque (Pre-Textos, 2006), Lluvia menuda (Comares, 2007) y Huellas de escarabajo (Comares, 2011) son libros de referencia para los seguidores de esta estrofa de origen japonés, cuyos adeptos en España forman ya legión.

Gran esperanza Un tiempo



Roger Wolfe: Gran esperanza Un tiempo. Ed. Renacimiento Barcelona 2013

Uno tiene la sensación de que a Roger Wolfe le sigue preocupando y pesando el poeta que fue antaño, un poeta directo y lenguaraz, que introdujo en nuestro idioma el realismo sucio en general, y en particular la manera de hacer de Bukowski. Un poeta que dejó huella entre los lectores, pero que también parece haberla dejado en su propia rumia interior: “…eso es lo triste, pero tiene / también su trágica grandeza: ser epígono / de uno mismo y su único superviviente.”

Sin ruido



José Corredor-Matheos: Sin ruido. Ed. Tusquets, Barcelona 2013

Hace años que José Corredor-Matheos ha ido transformándose en un poeta oriental hasta en la expresión de la cara. Pero el proceso no ha terminado, sigue produciéndose. En El don de la ignorancia (Premio Nacional de Poesía 2005) parecía que su escritura no podía reducirse más, que estaba tocando la esencia, y sin embargo llegó Un pez que va por el jardín (2007) donde introducía un guiño zen ya desde el título. Sin ruido es la demostración de que al poeta nacido en Alcázar de San Juan en 1929 aún le quedaba margen en el camino hacia la pureza.

Limbo y otros poemas



Ada Salas: Limbo y otros poemas. Ed. Pre-textos, Valencia, 2013

Después de reunir toda su poesía anterior (1987-2003) en No duerme el animal (Hiperión, 2013), Ada Salas emprende una nueva etapa con Limbo y otros poemas. No es nueva solo porque asoma en una editorial distinta a la que ha ido viendo aparecer sus libros hasta la fecha, sino también, y sobre todo, porque muestra una evolución muy evidente, aunque sin abandonar los rasgos que personalizan su escritura.

Las luces interiores



Karmelo Iribarren: Las luces interiores. Ed. Renacimiento, Sevilla, 2013

Dice Karmelo que sigue siempre el mismo procedimiento de quitar y quitar hasta que los poemas se le quedan en nada. Una nada, matizo yo, altamente significativa, inconfundible. En fin, una escritura tan personal que uno ve un poema nuevo de Iribarren sin saber que es suyo y puede atribuírselo sin temor a equivocarse, distinguiéndolo de los poemas de los imitadores, que sin duda tiene y son legión.

Antes del nombre




Eloy Sánchez Rosillo: Antes del nombre. Ed. Tusquets, Barcelona, 2013

El penúltimo libro de Eloy Sánchez Rosillo es una recopilación de sus poemas sobre pájaros, un opúsculo discreto y blanco como un pájaro, que le preparó Juan Marqués para Pre-Textos. Se llama En el árbol del tiempo. Es el título del único de esos poemas que permanecía inédito y que ahora forma parte del nuevo libro, Antes del nombre, editado por Tusquets.

Átomos y galaxias




Si, como afirma el tópico, la lengua es nuestra patria, la literatura de algunos pocos escritores muy queridos es nuestra casa. Esperamos la llegada de sus nuevos libros como esperaríamos regresar al hogar después de un largo viaje. Eso es lo que a mí me pasa, entre otros, con Miguel D´Ors.

Retrato de un hilo



Leyendo el libro de Irazoki he recordado una reflexión extraordinaria de Umbral sobre Lorca. Decía que el libro más surrealista de Lorca es el Romancero Gitano porque es el que contiene imágenes más parecidas a la plástica de los sueños, en los que unos objetos evocan a otros y se transforman en otros. El surrealismo de Irazoki en Retrato de un hilo pertenece a esa especie de surrealismo puro, donde una mujer va con su hijo de la mano y ambos van transformándose a lo largo del poema hasta ser otras cosas, según se miran o se cruzan con otras personas en su camino.

Matar al mensajero



Artículo censurado: me comunican que este artículo ha sido censurado por el director de La Verdad (de Murcia) y que no va a publicarse en el diario, como ha venido haciéndose todos los domingos desde hace un lustro. Obsérvese que no digo una palabra más alta que otra, ni ninguna que no sea verdad. Evidentemente la censura es por el contenido, no por la forma.

La semana pasada desapareció AbTevé y hoy cierra sus páginas en papel La Verdad de Albacete. En semanas anteriores sufrió un fuerte recorte el diario La Tribuna. Alguien dirá que es una casualidad  y una lamentable consecuencia de la crisis, pero es mucho más que eso. Que no nos cuenten patrañas: estas pérdidas son graves y definitivas. También interesadas. No se compensan con redes sociales ni con supuestos canales alternativos. Lo que estamos perdiendo son ventanas que nos permitían asomarnos directamente a la realidad, un derecho desarrollado en el artículo 20 de la Constitución.

La palabra sabe



La Unesco decidió en 1999 que el mismo día que empieza la primavera se celebrase también el día internacional de la poesía. El jueves pasado cambió la luz ligeramente, con lo que percibimos que hemos cambiado de estación. Sin embargo, no tengo noticias de ceremonia alguna que haya servido para celebrar la poesía. Nadie de mi círculo, que es un círculo donde hay muchos poetas, me ha comentado nada al respecto. Lo que quiere decir que la naturaleza, a pesar del cambio climático, ha cumplido, al contrario que los humanos, lo que ya no es noticia a estas alturas.

Infancia y corrupciones



La palabra corrupción, que tiene unas connotaciones tan demoniacas en los telediarios, vuelve a ser inocente en el título de un libro: Infancia y corrupciones, del maestro Sarrión. Se cumplen ahora veinte años de su llegada a las librerías. La imagen oblicua de una alcoba con la cama deshecha, de Antonio López, ilustra su portada. El libro tiene forma de libro pero, al abrirlo, lo que se abre es una ciudad. La nostalgia de otras vidas que ya son la nuestra. Lo retomo y experimento la misma sensación que el crítico de cocina de la película Ratatouille.

Beneyto



Nuestra vida pasada vuelve a veces como si fuera una película. Se adapta a cualquier género, a cualquier banda sonora. Cuando con veinte años, otra vez me veo andando por las Ramblas vacías de una Barcelona desolada, una mañana de domingo, me siento el personaje de un filme neorrealista. Muy apretada bajo el codo llevo una carpeta con dibujos. “Cuídalos mucho, son originales”, me había advertido Juan Bravo, al confiármelos. Y los agarro bien, como un tesoro, mientras busco en el plano el misterioso carrer Codols, donde me esperan.

Noticia de la nieve





A veces de la lluvia ni nos damos cuenta. En cambio, siempre es noticia la nieve. Da igual que la ignoremos, que nos encerricemos en seguir a lo nuestro. Sobre todo si cuaja, la nieve se impone. Desmonta la rutina y nos baja del coche. Nos cuesta renunciar. Algunos ni siquiera lo consiguen. Se resisten, se debaten contra la inestabilidad de las calzadas. Se contrarían, protestan porque nadie las limpia conforme van cubriéndose del boicot de esta alfombra. Como todos los seres inocentes, la nieve simplemente ocurre, ajena a la emoción de los humanos.

El mago del suspense



El otro día vimos Hitchcock, la película de Sacha Gervasi que cuenta como se gestó Psicosis desde su concepción hasta el glamuroso estreno. Pasamos un buen rato, lo que no significa que la película sea objetivamente estupenda. Pasará de largo por los Óscar. Está lastrada por el desproporcionado maquillaje que convierte a Anthony Hopkins en un busto, el de aquel individuo de barbilla prominente, labios gordos y mirada cómplice.

Las identidades



Como el que va a buscar setas, me escapo a mi librería de siempre, la Popular, y hurgo entre los libros a ver qué encuentran mis manos. Me dicen que Felipe Benítez Reyes ha sacado libro y que, nada más ver la luz, ya ha sido necesario imprimir una segunda edición.

La velocidad del sueño




Gil de Biedma dejó escrito que es extraña la labor del poeta. Tan extraña que ni él mismo acaba de comprenderla. Se limita a seguir unos hábitos, que su costumbre ha establecido, y que le granjean a la vez consuelo e incertidumbre, mientras se aventura en un bosque de palabras que de un modo oblicuo, como el de los sueños, le devuelve la imagen de su propia vida. Si por alguna razón desaparecen los hábitos que la acompañan, se esfuma también la escritura.

Estar, no ser




La semana ha sido desbordante. Cada vez que enciendo el ordenador lo encuentro envuelto en una niebla de felicitaciones de amigos y conocidos, de abrazos cifrados por internet, de buenos deseos, de emociones en muchos casos tan emocionantes como el momento mismo de tomar posesión como alcalde. Intentar resumir ese magma sería una quimera. ¿Te felicito o te doy el pésame? Vengan las dos cosas.

Vendedores de anécdotas



Gómez de la Serna los llamaba llevaanécdotas: Eran curiosas aquellas mañanas en que aparecían por la redacción del periódico Ahora. Las llevaban en su bote de hojalata, «como los golfos que pescan peces dorados en los estanques de los jardines públicos». Subían nerviosos y muy deprisa, porque tenían hambre y no sabían si se las iban a aceptar.