Susana Benet: Alma de caracol

SUSANA BENET
Alma de caracol
La Garúa, Barcelona, 2024

«De silla en silla / va moviéndose el sol. / Y yo lo sigo».

Como el caracol, los haikus van moviéndose muy despacio hacia el sol que calienta en cada momento y últimamente están asomando mucho en la pequeña colección de La Garúa que dirigen Jesús Aguado y Joan de la Vega. Pequeña por el tamaño de los libros, que sin embargo se agrandan en la lectura. Un síntoma de este desplazamiento editorial es que La Garúa acoge el nuevo libro de Susana Benet (Valencia, 1950), una de las autoras españolas que mejor ha sabido encarnar la estrofa de Bashó hasta conseguir que se reconozcan sus haikus antes de comprobar que los firma ella. Sin alejarse del esquema métrico de 5/7/5 sílabas, les da una libertad muy personal usando con sabiduría los contrastes. Por ejemplo, entre los elementos naturales y su propia casa, como en el poema que encabeza esta reseña, o en observaciones casi secretas, como ese recorrido del caracol que advertimos gracias a la luz nocturna: «Brilla la luna / en el rastro reseco / del caracol». Del mismo modo acentúa la quietud de la ciudad en un día luminoso: «Todo cerrado / en el día festivo. / Menos el sol». Siempre ha tenido Benet una tendencia a la nostalgia que poco a poco se se le va agudizando. Los objetos son los que contienen y devuelven las vivencias que se alejan: «No crece ya / la planta que regabas. / Crece el recuerdo» o «aún retumba / la risa de mi abuelo / dentro del pozo». También, en otro momento, «cuánto ha cambiado / el bar de aquellos tiempos. / Qué triste el vino». Como amiga que es de las plantas, habla de ellas como prolongaciones de sí misma; cuando «crece invadiendo / una pared ajena, / mi bungavilla» o «se quebró el árbol. / Solo hay aire delante / de mi ventana». Benet contempla a la gente y empatiza con quien compartiendo el pan con las hormigas se siente rico y con el niño que «trata / de devolver al árbol / la rama rota». En un soplo es capaz de transmitirnos el dramatismo vertiginoso de los años: «se vuelve blanco / el cabello de mi hijo. / Tarde invernal».

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