Isla Correyero, Mi bien

ISLA CORREYERO
Mi bien
Visor, Madrid, 2018. 304 pág, 14€
«He abierto los ojos y me veo escribiendo con las gafas de mi padre muerto. / (…) Y veo / enfocada / la inmortalidad».
Isla Correyero (Miajadas, Cáceres, 1957) ha reunido una «selección esencial» de su poesía y la ha titulado Mi bien. Correyero sostiene que es muy difícil deslindar sus poemas de los libros originales de los que formaron parte. Sin embargo proceden de la misma mano y comparten el signo romántico, la contradición y la tragedia, entre otras cosas, lo que les confiere una coherencia que ha sabido describir Juan Antonio González Iglesias en el prólogo. Además de sus clásicos Diario de una enfermera, Crímenes, Amor tirano y Divorcio, títulos que hablan por sí solos del fuerte vínculo entre vida y literatura, la poeta ha incluido piezas de su poemario inédito Ambar, el más pudoroso e intimista de su producción. Isla Correyero ha construido una épica de lo femenino. Proclama nada más empezar: «Cumplo con mi destino de guerrera». Lo trágico en ella es la vida, que acaba siempre mal, inevitablemente, pero nunca sin lucha: «He venido a verte envejecer y a que en tu decadencia me veas como nunca me viste: / fría, paciente y azul como un cadáver». Lo que en Diario de una enfermera es la apasionante asunción del dolor cotidiano por quien lo presencia sin poder cambiarlo, en Crímenes intenta tomar el mando manejando el suspense que ofrece la literatura. Amor tirano es una pura entrega a la carne y a todas las pasiones y las dudas que burbujean en el corazón enamorado, lo mismo que ha hecho en Estados Unidos la laureada Sharon Olds, pero antes que ella. Escrito además, a la española. En Divorcio, hay versos que valen por un conjuro y hay exabruptos líricos y maternales. El libro futuro, del que nos ofrece un solo adelanto, busca a tientas un remanso para tanta pasión desenfrenada: «Bajo el nogal frente al agua / ante este breve tesoro de la vista que se derrama sobre mí y las negras noticias ya lejanas de la televisión / con alguna esperanza sin oscuridad bajo esta indicada medicina el sol / bajo este vivo estruendo de árboles y pájaros».