A los escritores se les
homenajea leyéndolos. ¿Pero qué releer del inabarcable Gabriel García Márquez?
No me he ido a un libro. Me he ido a aquellos artículos que publicaba los
miércoles en El País cuando yo era estudiante de periodismo. Guardo muchos de
ellos, subrayados, en el papel cada vez más quebradizo y amarillento de los
diarios.
Este blog reúne las reseñas de libros de poesía que Arturo Tendero ha ido publicando cada semana desde el 9 de enero de 2016. En la última semana de cada mes, aparece un resumen en InfoLibre
Tres mujeres
Sylvia Plath: Tres mujeres. Ed. Nórdica, Madrid, 2013;
traduce: María Ramos; ilustra: Anuska Allepuz
Mientras leía tres mujeres por
segunda vez, me rondaba por la cabeza el tópico de que hay una literatura para
mujeres y otra para hombres, creencia que, de tener fundamento, alcanzaría su polarización
casi definitiva en poesía, género que trabaja más directamente con los sentimientos.
Mientras la luz
Lola Mascarell: Mientras la luz. Ed. Pre-Textos, Valencia,
2013
Hay que aprender continuamente
de los maestros: Luis García Montero sentenció hace tiempo que en poesía no
existe el genio salvaje, que escribe sin haber tenido contacto ni influencia
con otros escritores. Hay que leer mucho, hay que reflexionar mucho y hay que
rasgar muchos versos para que alguna vez, no siempre, algún poema cuaje y
consiga que gente que no te conoce disfrute leyéndolo.
La durmiente
Susana Benet: La Durmiente. Ed. Pre-Textos, Valencia, 2013
Susana Benet (Valencia, 1950) es
autora de algunas de las colecciones de haikus más logradas de la última
década. Faro del bosque (Pre-Textos,
2006), Lluvia menuda (Comares, 2007)
y Huellas de escarabajo (Comares,
2011) son libros de referencia para los seguidores de esta estrofa de origen
japonés, cuyos adeptos en España forman ya legión.
Gran esperanza Un tiempo
Roger Wolfe: Gran esperanza Un tiempo. Ed. Renacimiento Barcelona
2013
Uno tiene la sensación de que a
Roger Wolfe le sigue preocupando y pesando el poeta que fue antaño, un poeta
directo y lenguaraz, que introdujo en nuestro idioma el realismo sucio en
general, y en particular la manera de hacer de Bukowski. Un poeta que dejó huella
entre los lectores, pero que también parece haberla dejado en su propia rumia
interior: “…eso es lo triste, pero tiene / también su trágica grandeza: ser
epígono / de uno mismo y su único superviviente.”
Sin ruido
José Corredor-Matheos: Sin ruido. Ed. Tusquets, Barcelona
2013
Hace años que José
Corredor-Matheos ha ido transformándose en un poeta oriental hasta en la
expresión de la cara. Pero el proceso no ha terminado, sigue produciéndose. En El don de la ignorancia (Premio Nacional
de Poesía 2005) parecía que su escritura no podía reducirse más, que estaba
tocando la esencia, y sin embargo llegó Un
pez que va por el jardín (2007) donde introducía un guiño zen ya desde el
título. Sin ruido es la demostración
de que al poeta nacido en Alcázar de San Juan en 1929 aún le quedaba margen en
el camino hacia la pureza.
Limbo y otros poemas
Ada Salas: Limbo y otros poemas. Ed. Pre-textos, Valencia,
2013
Después de reunir
toda su poesía anterior (1987-2003) en No
duerme el animal (Hiperión, 2013), Ada Salas emprende una nueva etapa con Limbo y otros poemas. No es nueva solo
porque asoma en una editorial distinta a la que ha ido viendo aparecer sus
libros hasta la fecha, sino también, y sobre todo, porque muestra una evolución muy evidente, aunque sin abandonar los rasgos que personalizan su escritura.
Las luces interiores
Karmelo Iribarren: Las luces interiores. Ed. Renacimiento, Sevilla,
2013
Dice Karmelo que sigue siempre el mismo procedimiento de quitar y quitar hasta que los poemas se le quedan en nada. Una nada, matizo yo, altamente significativa, inconfundible. En fin, una escritura tan personal que uno ve un poema nuevo de Iribarren sin saber que es suyo y puede atribuírselo sin temor a equivocarse, distinguiéndolo de los poemas de los imitadores, que sin duda tiene y son legión.
Antes del nombre
Eloy Sánchez Rosillo: Antes del nombre. Ed. Tusquets, Barcelona,
2013
El penúltimo libro de Eloy
Sánchez Rosillo es una recopilación de sus poemas sobre pájaros, un opúsculo
discreto y blanco como un pájaro, que le preparó Juan Marqués para Pre-Textos.
Se llama En el árbol del tiempo. Es
el título del único de esos poemas que permanecía inédito y que ahora forma
parte del nuevo libro, Antes del nombre,
editado por Tusquets.
Retrato de un hilo
Leyendo el libro de Irazoki he
recordado una reflexión extraordinaria de Umbral sobre Lorca. Decía que el
libro más surrealista de Lorca es el Romancero
Gitano porque es el que contiene imágenes más parecidas a la plástica de
los sueños, en los que unos objetos evocan a otros y se transforman en otros.
El surrealismo de Irazoki en Retrato de
un hilo pertenece a esa especie de surrealismo puro, donde una mujer va con
su hijo de la mano y ambos van transformándose a lo largo del poema hasta ser
otras cosas, según se miran o se cruzan con otras personas en su camino.
Matar al mensajero
La semana pasada desapareció
AbTevé y hoy cierra sus páginas en papel La Verdad de Albacete. En semanas
anteriores sufrió un fuerte recorte el diario La Tribuna. Alguien dirá que es
una casualidad y una lamentable consecuencia
de la crisis, pero es mucho más que eso. Que no nos cuenten patrañas: estas
pérdidas son graves y definitivas. También interesadas. No se compensan con
redes sociales ni con supuestos canales alternativos. Lo que estamos perdiendo
son ventanas que nos permitían asomarnos directamente a la realidad, un derecho
desarrollado en el artículo 20 de la Constitución.
La palabra sabe
La Unesco decidió en 1999 que el
mismo día que empieza la primavera se celebrase también el día internacional de
la poesía. El jueves pasado cambió la luz ligeramente, con lo que percibimos
que hemos cambiado de estación. Sin embargo, no tengo noticias de ceremonia
alguna que haya servido para celebrar la poesía. Nadie de mi círculo, que es un
círculo donde hay muchos poetas, me ha comentado nada al respecto. Lo que
quiere decir que la naturaleza, a pesar del cambio climático, ha cumplido, al
contrario que los humanos, lo que ya no es noticia a estas alturas.
Infancia y corrupciones
La palabra corrupción, que tiene
unas connotaciones tan demoniacas en los telediarios, vuelve a ser inocente en
el título de un libro: Infancia y
corrupciones, del maestro Sarrión. Se cumplen ahora veinte años de su llegada
a las librerías. La imagen oblicua de una alcoba con la cama deshecha, de
Antonio López, ilustra su portada. El libro tiene forma de libro pero, al
abrirlo, lo que se abre es una ciudad. La nostalgia de otras vidas que ya son
la nuestra. Lo retomo y experimento la misma sensación que el crítico de cocina
de la película Ratatouille.
Beneyto
Nuestra vida pasada vuelve a
veces como si fuera una película. Se adapta a cualquier género, a cualquier
banda sonora. Cuando con veinte años, otra vez me veo andando por las Ramblas
vacías de una Barcelona desolada, una mañana de domingo, me siento el personaje
de un filme neorrealista. Muy apretada bajo el codo llevo una carpeta con
dibujos. “Cuídalos mucho, son originales”, me había advertido Juan Bravo, al
confiármelos. Y los agarro bien, como un tesoro, mientras busco en el plano el
misterioso carrer Codols, donde me esperan.
Noticia de la nieve
A veces de la lluvia ni nos
damos cuenta. En cambio, siempre es noticia la nieve. Da igual que la
ignoremos, que nos encerricemos en seguir a lo nuestro. Sobre todo si cuaja, la
nieve se impone. Desmonta la rutina y nos baja del coche. Nos cuesta renunciar.
Algunos ni siquiera lo consiguen. Se resisten, se debaten contra la
inestabilidad de las calzadas. Se contrarían, protestan porque nadie las limpia
conforme van cubriéndose del boicot de esta alfombra. Como todos los seres
inocentes, la nieve simplemente ocurre, ajena a la emoción de los humanos.
El mago del suspense
El otro día vimos Hitchcock, la película de Sacha Gervasi
que cuenta como se gestó Psicosis desde
su concepción hasta el glamuroso estreno. Pasamos un buen rato, lo que no
significa que la película sea objetivamente estupenda. Pasará de largo por los Óscar.
Está lastrada por el desproporcionado maquillaje que convierte a Anthony
Hopkins en un busto, el de aquel individuo de barbilla prominente, labios
gordos y mirada cómplice.
La velocidad del sueño
Gil de Biedma dejó escrito que
es extraña la labor del poeta. Tan extraña que ni él mismo acaba de
comprenderla. Se limita a seguir unos hábitos, que su costumbre ha establecido,
y que le granjean a la vez consuelo e incertidumbre, mientras se aventura en un
bosque de palabras que de un modo oblicuo, como el de los sueños, le devuelve
la imagen de su propia vida. Si por alguna razón desaparecen los hábitos que la
acompañan, se esfuma también la escritura.
Estar, no ser
La semana ha sido desbordante.
Cada vez que enciendo el ordenador lo encuentro envuelto en una niebla de
felicitaciones de amigos y conocidos, de abrazos cifrados por internet, de
buenos deseos, de emociones en muchos casos tan emocionantes como el momento
mismo de tomar posesión como alcalde. Intentar resumir ese magma sería una
quimera. ¿Te felicito o te doy el pésame? Vengan las dos cosas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
















